La  Semana Santa en Mallorca es especial

La Semana Santa está llena de tradiciones, y en Mallorca se mantienen casi todas. Descúbrelas!

La  Semana Santa es especial. Es una celebración que reúne un carácter religioso con uno popular y familiar. Es el momento de disfrutar de las numerosas y emocionantes procesiones que recorren nuestras calles y también de sentarse en la mesa a comer unas “panades” o unos “robiols.” Hay mucho que ver, y si duda, merece la pena.

Empieza el Domingo de Ramos, celebrando la entrada de Jesús en Jerusalén. En muchas, sino todas, las parroquias de la isla se bendicen las ramas de olivo o palmas que más tarde se ven colocadas en los portales y balcones mallorquines. La Procesión de los Estandartes y el pregón de Semana Santa en la Basílica de Sant Francesc dan el pistoletazo de salida a las procesiones que desde el viernes noche, continúan durante todos los días de Semana Santa.

Todas la procesiones son emocionantes y tienen su encanto particular pero destacan especialmente las del Santo Cristo de la Sangre “Crist de la Sang” que se celebran el jueves santo y en el que las cofradías hacen su camino de penitencia hasta pasada la medianoche, y la del Santo Enterramiento que tiene lugar el viernes santo y sale de la iglesia de San Francisco.

En Pollença el “Davallament” (descenso de la cruz) del viernes santo se considera una de las procesiones más espectaculares de la isla. La procesión baja el cuerpo de Jesús del montículo del Calvario por una escalinata de 365 escalones decorada por cipreses. Tampoco dejes de ver el davallament de Artá o Sineu, que al igual que en Pollença, te dejará boquiabierto.

El domingo de Pascua, día en el que se termina la Semana Santa, se celebra la procesión del Encuentro que representa el reencuentro de Jesús resucitado con su madre. La que llega a la Seo (Catedral de Palma) es la más característica y no te la puedes perder!

Además del sentido religioso, esta celebración tiene un carácter gastronómico que nos encanta. Con la familia o con amigos se preparan las “panades” (unos pasteles individuales rellenos típicamente de carne, guisantes, un poco de sobrasada y tocino), “robiols” (unas empanadillas de pasta dulce rellenas de cabello de ángel, mermelada, requesón o membrillo), y los “crespells”( figuritas hechas de la misma pasta dulce que los robiols, las más típicas las redondas o en forma de estrella o flor.) Estas recetas están presentes a lo largo de toda la semana santa, tanto en las casas como en las panaderías y hornos. No dudes en probarlo, y mejor si te animas a hacerlo, te sorprenderás!

Tanto las procesiones como llenar el estómago son dos cosas de las Semana Santa que no te puedes perder. Disfruta de las fiestas y bon profit!!