Newsletter
Newsletter
Newsletter

Blog Back

Comprar y mantener una segunda residencia

¿Qué gastos debemos tener en cuenta al comprar una segunda residencia?


Los españoles se consideran los Europeos con más casas de vacaciones y es que a quién no le gusta una casa de veraneo en la playa o quizás una casita de campo para escaparse los fines de semana? Está claro que una segunda residencia es una opción muy atractiva.

Una segunda residencia, bien comprada, puede ofrecer grandes oportunidades en un futuro. Con la compra vienen unos costes fijos que debemos afrontar. Si es una vivienda de segunda mano pagaremos el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), de entre un 6 a un 10% y si es de obra nueva el IVA, de un 10%. A estos gastos hay que añadir, como en toda compra, los de gestoría, notaría, registro, etc.

Conviene calcular bien lo que nos va a costar antes de continuar, y considerar la posibilidad de tener que pedir un préstamo, siempre con cabeza!

¿Qué gastos conlleva comprar una segunda residencia?



Comunidad de vecinos. Muchas veces no tenemos en cuenta este gasto ya que gran parte del año no vivimos ni usamos esta segunda residencia pero esto no es exactamente así. Aunque no vivamos, hay unos gastos fijos de comunidad que pagaremos cada mes. Cada comunidad es diferente, lo mejor es informarse bien.

Hay que tener en cuenta las derramas, también serán responsabilidad nuestra!

Impuestos y tasas. El simple hecho de tener una casa, independientemente del uso, hará que tengamos que pagar unos impuestos y tasas. Uno de ellos es el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) que se paga una vez al año. Otro impuesto será el IRPF. Se paga en función del valor catastral de la vivienda y suele ser un 2%. Finalmente la tasa de basuras. Es muy común que se nos olvide pero esta tasa se paga para financiar la recogida de basuras. Esto puede cambiar en cada ayuntamiento.

Gastos domésticos. Son los gastos que hacen que nuestra vivienda funcione. Luz, agua, gas e incluso teléfono. Aunque haya meses en los que no usemos la vivienda, mientras tengamos contratados los servicios, seguiremos pagando unos mínimos.

Préstamo hipotecario. Es fácil solicitarlo pero no se nos puede olvidar que existe. Es importante tener este gasto en cuenta.

Cuando ya conocemos los gastos, vienen las ventajas. Tener una segunda residencia nos puede traer muchas cosas buenas. Podemos alquilarla cuando no estemos o venderla más adelante en un buen momento. ¡Una inversión!

Ahorraremos en alojamiento de vacaciones y escapadas porque en muchas ocasiones ya tendremos nuestro lugar favorito para pasar esos días.

Puede llegar a ser el lugar en el que pasar la jubilación. Nunca se sabe.

Lo que está claro es que con cabeza y con ayuda de un profesional una segunda residencia puede ser una muy buena idea.

Published: 23 Nov 2016
Share this post -

Let us call you!

We use cookies to ensure you get the best experience on our website Accept cookies More Info